Al crecer en un mundo predominantemente blanco, Troy Ellen es criticada a menudo por no ser suficientemente negra. Al explorar la identidad a través de dos personajes diferentes -primero a los 13 años, cuando se ve obligada a interpretar el papel de Tituba, el personaje esclavizado de El crisol, y a los 16, cuando elige interpretar el papel de Peaches en Cuatro mujeres, de Nina Simone- Troy Ellen se acepta a sí misma por ser suficientemente negra tal y como es.